El principal problema radica en el efecto secundario de vasoconstricción y retención de líquidos que provocan ciertos fármacos antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) y analgésicos populares. Cuando las arterias ya han perdido parte de su elasticidad natural debido al proceso biológico del envejecimiento, este esfuerzo adicional exige un trabajo extremo al miocardio, elevando peligrosamente el riesgo de sufrir insuficiencia cardíaca o un evento coronario adverso en pacientes de la tercera edad.
El peligro invisible de la automedicación cotidiana
Recent Articles
Lo que tu médico no te dice sobre la Atorvastatina y los efectos que ya sientes en tu cuerpo
El secreto matutino: Lo que este ingrediente en tu café hace por tus rodillas del Día 1 al Día 30
De la infertilidad al milagro: El método en Chipre que está haciendo madres a mujeres que ya habían perdido la esperanza