Las garrapatas suelen esconderse en los lugares más cálidos y ocultos del cuerpo del perro. Es fundamental revisar regularmente:
1. Detrás y dentro de las orejas.
2. Entre los dedos de las patas.
3. Alrededor del cuello y las axilas.
Si encuentras una, nunca la arranques bruscamente, ya que su cabeza podría quedarse dentro de la piel y causar una infección severas.