Tipo 1: Ombligo pequño y hacia adentro

Suele asociarse a una anatomía abdominal normal. Es

en personas sin cirugías previas ni cambios bruscos de peso. Aun así, al ser profundo, puede acumular humedad y bacterias si no se limpia con regularidad.

Tipo 2: Ombligo hundido y estrecho

Frecuente en personas con mayor tejido abdominal. No indica un problema de salud por sí mismo, pero requiere más atención a la higiene, ya que puede retener sudor y restos de jabón.

Recent Articles

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *