•
Imagina que alcanzas tu meta: visualizar el resultado activa zonas del cerebro ligadas a la acción.
•
Respira profundamente por 2 minutos: una respiración lenta contribuye a relajar el sistema nervioso.
•
Empieza aunque no te sientas listo: muchas veces la motivación aparece después de dar el primer paso.
🧠 Tu cerebro sigue órdenes simples Las acciones pequeñas que repites cada día pueden afectar tu estado de ánimo.