- Cambios rápidos: si una mancha aumenta de tamaño rápidamente o se oscurece notablemente en cuestión de semanas o meses.
- Bordes irregulares: las manchas normales de la edad suelen ser lisas y bien definidas. Los bordes irregulares o borrosos pueden ser preocupantes.
- Colores variados: Las manchas benignas suelen ser de un solo tono. Si observa una mezcla de tonos negros, rojos o incluso azules, es necesario realizar una evaluación.
- Textura inusual: las manchas ásperas, escamosas, sangrantes o elevadas no son manchas típicas de la edad.
- Dolor o picazón: si bien las manchas inofensivas no presentan síntomas, cualquier molestia persistente debe revisarse.
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