Aceite de ricino, tu aliado natural
Ampliamente utilizado en naturopatía, el aceite de ricino es conocido por sus propiedades estimulantes del sistema inmunitario. Aplicado como cataplasma en la zona baja del abdomen o el hígado, favorece la eliminación de toxinas.
El movimiento correcto: empapar un paño limpio en aceite ligeramente tibio, colocarlo sobre la piel, cubrirlo con film transparente y luego con una bolsa de agua caliente, y recostarse de 30 a 45 minutos. Hacer esto una o dos veces por semana para favorecer el equilibrio interior.
Usar una tabla de inversión (o simplemente levantar las piernas contra la pared) permite aprovechar la gravedad para la circulación de la linfa. En la posición inclinada, los líquidos estancados son “atraídos” hacia arriba, lo que aligera las piernas y estimula la desintoxicación.