-
Inflamación o bultos
La presencia de hinchazón, sensibilidad o un bulto visible cerca del hueso afectado puede ser una señal de alerta.
-
Fracturas frecuentes o sin causa aparente
Los huesos debilitados por el cáncer son más propensos a romperse incluso con golpes menores o sin razón clara.
-
Fatiga y pérdida de peso