- Causar resequedad o tirantez.
- Provocar irritación, enrojecimiento o picor.
- Aumentar sensibilidad al sol.
- Empeorar condiciones como rosácea, eczema o piel sensible.
Nunca lo uses si tienes heridas abiertas, acné inflamado o piel muy delicada. Y siempre haz una prueba de parche: aplica una pequeña cantidad en el antebrazo, espera 24 horas y observa.
Cómo preparar y usar bicarbonato de sodio de forma más segura en casa