Este problema no se limita solo a la calidad del producto: también puede representar un riesgo para la salud. Consumir aceite de oliva adulterado con frecuencia puede provocar deficiencias nutricionales, inflamación y aumentar el riesgo de enfermedades crónicas.
¡El 80% del aceite de oliva es FALSO! ¿El tuyo está entre ellos?