Causas comunes y generalmente inofensivas
Foliculitis: inflamación de los folículos pilosos.
Una de las causas más comunes de las pequeñas protuberancias es la foliculitis. Si te afeitas, te depilas, usas ropa ajustada o sudas mucho, probablemente la hayas experimentado, incluso sin darte cuenta. Suelen presentarse como pequeñas protuberancias o pelos encarnados: rojos, blancos o ligeramente hinchados. A veces pican o escuecen, y ocasionalmente pueden supurar un poco de pus. La buena noticia es que, en la mayoría de los casos, es una afección temporal. Una buena higiene, reducir la fricción y aplicar compresas tibias suelen ser suficientes. Sin embargo, si las protuberancias crecen, se vuelven dolorosas o persisten, es recomendable consultar a un médico.