En pisos de cerámica, diluí la mezcla en 2 litros de agua caliente y usá un trapo de piso. Limpia y deja un brillo espectacular.
También es útil para muebles de cocina: aplicá con un paño húmedo y luego secá. Quedan limpios y sin grasitud.
No se recomienda usar en mármol, granito o madera natural sin sellar. Probá primero en una esquina poco visible.
Guardá la preparación en la heladera si no la usás toda, pero no más de 7 días.
Este truco combina limpieza, economía y practicidad.
Probalo una vez y vas a querer tener siempre un frasco listo para usar. ¡Es un clásico que nunca falla!