Mayor resiliencia: atravesar altos niveles de estrés puede ayudarte a desarrollar resistencia emocional y habilidades para manejar futuras dificultades.
Detección de límites: el exceso de estrés señala que tu cuerpo y mente ya no pueden con más carga, lo que te obliga a reconocer y ajustar hábitos.
Motivación para el cambio: puede impulsar a tomar decisiones importantes, como cambiar de trabajo, mejorar la alimentación o practicar actividades relajantes.