La sensación constante de tener flema en la garganta es una de las molestias más comunes y, al mismo tiempo, una de las más incomprendidas.
Algunos describen esa incomodidad como un “nudo”, una necesidad frecuente de aclarar la garganta o una presión persistente que no desaparece.
Aunque esta suele ser inofensiva, cuando se vuelve recurrente puede afectar la calidad de vida, el descanso incluso la concentración diaria.