Conclusión
El ajo crudo es más que un ingrediente sabroso en la cocina: es una poderosa medicina natural. Desde mejorar la salud cardíaca hasta combatir infecciones e incluso ayudar a prevenir el cáncer, sus beneficios para la salud son amplios e impresionantes. Aunque su fuerte olor puede resultar desagradable para algunos, sus propiedades curativas hacen que valga la pena incorporarlo a la dieta diaria. Como siempre, la moderación es clave y es recomendable consultar con un profesional de la salud antes de comenzar cualquier nuevo suplemento o régimen alimenticio