1. Antibióticos, incluidos ciprofloxacino, meticilina, vancomicina y sulfonamidas.
2. Analgésicos, incluidos el paracetamol y los antiinflamatorios no esteroideos (AINE): aspirina, ibuprofeno, naproxeno y otros disponibles solo con receta médica.
3. Inhibidores de la COX-2, incluido el celecoxib (nombre comercial Celebrex). Dos fármacos de esta clase se han retirado del mercado debido a su toxicidad cardiovascular: el rofecoxib (nombre comercial Vioxx) y el valdecoxib (nombre comercial Bextra). Estos fármacos pertenecen a una clase especial de AINE que se desarrollaron para ser más seguros para el estómago, pero conllevan el mismo riesgo de daño renal que otros AINE.