El polvo obtenido puede añadirse a jugos, batidos o sopas para aportar un suplemento de calcio al organismo. Algunos estudios muestran que el calcio de las cáscaras de huevo se absorbe tan bien como el de los complementos alimenticios, lo que lo convierte en un medio natural para prevenir la osteoporosis y fortalecer los huesos.
Además del calcio, las cáscaras también contienen trazas de magnesio, fósforo y zinc, minerales que contribuyen al buen funcionamiento del organismo.