Riesgos reales para tu salud
Consumir carne en mal estado o manipulada puede provocar:
Intoxicaciones alimentarias
Infecciones bacterianas (Salmonella, E. coli, Listeria)
Dolores estomacales, diarrea y vómitos
A largo plazo, problemas digestivos e inflamatorios
Lo peor es que muchas personas no asocian sus síntomas con la carne que consumieron días antes.