1. Cerumen grisáceo: contaminación y predisposición genética
La presencia de cerumen gris puede indicar dos afecciones distintas. En primer lugar, la exposición prolongada a la contaminación atmosférica, especialmente problemática en zonas urbanas densamente pobladas, puede alterar el color natural del cerumen. Las partículas finas y los contaminantes ambientales se acumulan en esta sustancia protectora, dándole ese tono característico.
En segundo lugar, como se mencionó anteriormente, esta coloración puede simplemente reflejar su constitución genética. En este caso, esta variación no representa un problema de salud, sino una característica hereditaria normal.