2. Carne de vacuno
La carne roja, especialmente la de vacuno, es una fuente importante de zinc de alta biodisponibilidad. Esto significa que el organismo lo absorbe con facilidad. Además, aporta proteínas de calidad y hierro, lo que la convierte en un alimento útil para mantener la energía y la masa muscular. Se recomienda optar por cortes magros y moderar su consumo para equilibrar la dieta.
3. Semillas de calabaza
Las semillas de calabaza concentran una buena cantidad de zinc y son fáciles de incorporar en la rutina diaria. Se pueden añadir a ensaladas, yogures o batidos. Además, aportan fibra y grasas saludables que benefician la salud cardiovascular. Son una alternativa vegetal muy práctica para quienes buscan variar sus fuentes de este mineral.
4. Legumbres
Los garbanzos, las lentejas y los frijoles contienen zinc, aunque en menor biodisponibilidad que las fuentes animales. Sin embargo, su consumo regular contribuye a cubrir las necesidades diarias, especialmente en dietas vegetarianas. Para mejorar la absorción, se recomienda combinarlas con alimentos ricos en vitamina C, como el tomate o el pimiento.