Estos síntomas, a menudo atribuidos al estrés laboral o a una ropa de cama inadecuada, pueden deberse simplemente a una mala postura al dormir. Durante el sueño, el cuerpo activa sus mecanismos de regeneración celular, consolidación de la memoria y desintoxicación metabólica. Una postura incorrecta compromete estos procesos vitales, afectando la salud a largo plazo.