2. Mejorar la calidad del sueño
Establecer rutinas para dormir, evitar pantallas antes de acostarse y usar infusiones relajantes (como valeriana o manzanilla) puede favorecer un sueño más reparador.
3. Alimentación antiinflamatoria
Evitar azúcares refinados, ultraprocesados y consumir alimentos ricos en omega-3, vegetales verdes, cúrcuma y jengibre ayuda a reducir la inflamación.
4. Terapias complementarias
Masajes, acupuntura, fisioterapia o baños calientes pueden aliviar el dolor muscular y mejorar el ánimo.
5. Manejo del estrés
La meditación, la respiración consciente y la terapia psicológica son fundamentales para controlar la ansiedad, que suele empeorar los síntomas.