1. Ejercicios de estiramiento y fortalecimiento
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Fortalecer el core (abdominales, glúteos y espalda baja) ayuda a equilibrar la postura.
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Estiramientos de isquiotibiales y psoas alivian la presión en la zona lumbar.
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Actividades como yoga y pilates son excelentes para corregir la alineación corporal.
2. Aplicación de calor local
Colocar una bolsa de agua caliente o almohadilla térmica en la zona lumbar ayuda a relajar los músculos tensos y reducir el dolor.
3. Masajes terapéuticos
Los masajes con aceites esenciales antiinflamatorios como el de lavanda, eucalipto o árnica pueden aliviar la rigidez muscular. Aplicarlos con movimientos suaves y circulares sobre la zona afectada.