4. Ojo con la ropa y el calzado
La ropa muy ajustada en la cintura, la ingle o las piernas puede dificultar la circulación. Opta por prendas más holgadas y utiliza un calzado cómodo, evitando los tacones muy altos para el uso diario.
5. Cambia de postura con frecuencia
Si tu trabajo te obliga a estar mucho tiempo sentado o de pie, haz pausas cada 30-45 minutos. Levántate, camina un poco, estira las piernas o haz movimientos circulares con los tobillos para reactivar el flujo sanguíneo.