Si no necesitas la ayuda de Dios, sigue adelante. Si necesitas a Dios, escribe “Amén”.
Si Dios te ha ayudado en tu vida, toca la imagen y escribe “Amén”.
Cuántas veces, cuando te sentías desanimado, fue Dios quien te dio fuerza; cuando te sentías solo y sin ayuda, fue Dios quien estuvo a tu lado, consolándote y sosteniéndote; cuando sufriste dolor, fue Dios quien te sacó de la dificultad y te ayudó a vencerlo todo. Nunca olvides agradecer por la gracia y el amor de Dios.
Recent Articles
Pages: 1 2