Esta zona alberga glándulas sudoríparas apocrinas, que producen un olor más intenso y penetrante que otras partes del cuerpo. Aunque estas glándulas también se encuentran en lugares como las axilas y el pecho, es probable que el olfato de tu perro no llegue a esas zonas.
Además, el Dr. Sperry señala que los perros tienden a concentrarse en la zona de la ingle porque es una fuente de olor más visible que otras zonas, como las manos o los pies. La próxima vez que tu cachorro se muestre demasiado amistoso, recuerda que es su sentido del olfato el que está en juego.