Cada día, rezaba por un momento de silencio. Pero el zumbido seguía ahí. Incesante, agotador.
Durante seis años, la abuela del Dr. Pierre Divot vivió un verdadero infierno. Los silbidos le robaban el sueño, la energía y las ganas de vivir. Véronique estaba desesperada.
"Ya no puedo oír a mis nietos. Me siento excluida, inútil, cansada…."
Estas palabras, cargadas de tristeza, conmovieron profundamente a Pierre. Entonces le hizo una promesa: «Aliviaré tu dolor. Te devolveré tu silencio».
Tras cuatro años de investigación incansable, finalmente descubrió qué es lo que realmente causa el tinnitus…