-
El ACV isquémico es el más común. Ocurre cuando un coágulo de sangre o una placa de colesterol bloquea una arteria (lo que se conoce como embolia o trombosis).
-
El ACV hemorrágico es menos frecuente. Se trata de una hemorragia cerebral causada por la ruptura de un aneurisma, un tumor, un accidente, un trastorno circulatorio, etc.
-
Finalmente, el accidente isquémico transitorio (AIT) es una obstrucción temporal de una arteria que se resuelve por sí sola al cabo de unos minutos. Lamentablemente, muchas personas confunden el AIT con un simple malestar debido a su corta duración.
Recent Articles
Un mes antes de un derrame cerebral, tu cuerpo te advierte: 10 señales que no debes ignorar