Aunque las arañas vasculares generalmente son inofensivas, las venas varicosas no tratadas pueden progresar a insuficiencia venosa crónica, una afección en la que la sangre tiene dificultades para regresar de manera eficiente al corazón.
Las complicaciones más graves pueden incluir:
Úlceras venosas: heridas de curación lenta, generalmente localizadas cerca de los tobillos.
Coágulos de sangre: incluida la tromboflebitis superficial o la trombosis venosa profunda (TVP)
Embolia pulmonar: una afección potencialmente mortal si un coágulo viaja a los pulmones.
Consejos para mantener las venas sanas
Aunque la genética y el envejecimiento son inevitables, los hábitos de estilo de vida pueden marcar una diferencia significativa:
Manténgase físicamente activo: caminar es especialmente útil.
Evite permanecer sentado o de pie durante largos períodos; muévase con regularidad.