Un sistema saturado que deja a los pacientes en la incertidumbre
La situación de la salud pública en la provincia de Tucumán atraviesa uno de sus momentos más cuestionados. Lejos de garantizar un acceso ágil y equitativo, numerosos usuarios denuncian demoras excesivas, falta de camas para internación y serias dificultades para acceder a turnos médicos y cirugías.
En los hospitales públicos principales centros de atención para los sectores más vulnerables la realidad cotidiana dista de lo que debería ser un servicio esencial: pacientes que llegan con patologías complejas a las guardias se encuentran con un sistema colapsado, donde conseguir una intervención quirúrgica puede demorar más de un mes, e incluso varios meses en algunos casos.
Guardias colapsadas y cirugías demoradas
Uno de los puntos más críticos es la atención en guardias. Según relatan usuarios, muchas veces no hay disponibilidad de camas para internación, lo que obliga a los pacientes a esperar durante horas o incluso regresar a sus hogares sin una solución concreta.
A esto se suma la demora en cirugías programadas:
intervenciones que se otorgan a uno, dos o hasta tres meses
*reprogramaciones constantes
*falta de personal especializado