Cuando las arterias alcanzan el nivel de obstrucción mostrado en la imagen , el organismo empieza a sufrir consecuencias que, si no se frenan a tiempo, pueden ser irreversibles:
Aumento de la presión arterial: Al haber menos espacio para que la sangre circule, la presión contra las paredes arteriales se eleva drásticamente.
Fatiga y falta de aire: Los músculos y órganos clave reciben menos oxígeno del que necesitan, lo que genera cansancio ante el mínimo esfuerzo.
Riesgo de eventos severos: Si una de estas placas de grasa se desprende o se rompe, puede formar un coágulo que bloquee por completo el flujo hacia el corazón o el cerebro.
🔍 ¿Cómo prevenir y revertir la acumulación de grasa?