Para maximizar estos resultados, los especialistas recomiendan acompañar esta rutina con una hidratación adecuada durante el día, ya que el agua es fundamental para mantener los cartílagos hidratados y amortiguar los impactos al caminar.
Consejos para proteger tu movilidad a largo plazo
Recuperar la agilidad requiere un enfoque integral. Además de cuidar lo que ingieres por la mañana, es aconsejable evitar el sedentarismo prolongado; realizar estiramientos suaves y caminatas cortas ayuda a mantener los músculos de las piernas fuertes, aliviando la presión directa sobre las rodillas.