La regla de oro ante la sospecha de un problema cerebrovascular es el **tiempo**. Si tú o algún familiar experimentan uno o varios de estos síntomas, es vital acudir a un centro de salud para un chequeo completo de la presión arterial, el colesterol y el estado de las arterias.
La prevención, el control de la hipertensión y mantener un estilo de vida saludable siguen siendo las armas más potentes para proteger tu cerebro y garantizar una vida plena.