Existen varias vitaminas y nutrientes que forman parte de una alimentación saludable y que participan en funciones importantes del organismo.
Vitamina C
La vitamina C contribuye a la formación normal de colágeno, una proteína importante para la estructura de los vasos sanguíneos.
Algunas fuentes naturales incluyen:
• Naranja
• Guayaba
• Fresa
• Pimiento morrón
• Kiwi
Vitamina E
La vitamina E actúa como antioxidante y ayuda a proteger las células frente al estrés oxidativo.
Puede encontrarse en:
• Almendras
• Semillas de girasol
• Aguacate
• Aceites vegetales
Vitamina B12
La vitamina B12 participa en la formación normal de glóbulos rojos y en el funcionamiento adecuado del sistema nervioso.
Fuentes comunes:
• Pescado
• Carne magra
• Huevos
• Productos lácteos
Vitamina D
La vitamina D contribuye al mantenimiento normal de los músculos y los huesos.
Muchas personas mayores presentan niveles bajos de esta vitamina, por lo que es importante consultar con un profesional de la salud sobre sus necesidades individuales.
Señales que merecen atención y conversación con un profesional
Es normal experimentar algunos cambios físicos con la edad. Sin embargo, ciertos síntomas merecen una evaluación profesional.
Preste atención si observa:
• Hinchazón persistente en una pierna
• Dolor que aparece sin causa aparente
• Cambios importantes en el color de la piel
• Sensación constante de pesadez
• Falta de aire repentina
La clave está en no ignorar estos cambios.
Muchas personas esperan demasiado tiempo antes de consultar porque creen que todo forma parte del envejecimiento normal.
La verdad es que una valoración médica temprana siempre es la mejor decisión cuando existe alguna preocupación relacionada con la circulación.