Además de una suplementación inteligente, los especialistas insisten en la importancia de mantener una hidratación celular óptima. El agua es el componente principal del cartílago; cuando el cuerpo está deshidratado, las articulaciones pierden su elasticidad y son más propensas al desgaste. Asimismo, realizar ejercicios de bajo impacto, como la natación o el ciclismo ligero, ayuda a bombear los nutrientes directamente hacia la rodilla, acelerando el proceso de recuperación.
🚨 Avance Médico: El método europeo que ayuda a regenerar el cartílago de la rodilla sin cirugía