Cuando todo sucede sin molestias ni olores demasiado fuertes, el cuerpo demuestra que está procesando los alimentos y eliminando lo que no necesita.
Para favorecer este equilibrio ayudan hábitos sencillos como consumir suficiente fibra (verduras y legumbres), beber agua con regularidad, caminar, hacer ejercicio, manejar el estrés y dormir bien.
Con estas bases, el sistema digestivo suele mantenerse más equilibrado, eficiente y en buen estado
📝 Una digestión saludable suele reflejarse en señales muy simples que muchas veces pasan desapercibidas. 🫣