Una piel que refleja un desequilibrio interno
Acné persistente, enrojecimientos, eccema, piel apagada… Su piel es el reflejo de su estado interno. Si su hígado tiene dificultades para eliminar toxinas, estas pueden acumularse y causar problemas cutáneos.
Truco: Beba una infusión de cardo mariano o diente de león, dos plantas conocidas por su acción desintoxicante sobre el hígado. También piense en incorporar omega-3 (pescados grasos, semillas de lino) para nutrir su piel desde el interior.