Los riñones son dos órganos pequeños, del tamaño de un puño, que trabajan silenciosamente las 24 horas del día, filtrando más de 190 litros de sangre al día, equilibrando los fluidos y manteniendo el correcto funcionamiento de las funciones vitales del cuerpo. Sin embargo, cuando la salud renal comienza a deteriorarse, las señales de advertencia suelen ser tan sutiles que la mayoría de las personas las pasan por alto.
La enfermedad renal no grita, sino que susurra.
Y si ignoras esos susurros, el daño podría estar ya avanzado para cuando lo notes.