5. Niebla mental o falta de concentración
La acumulación de toxinas en la sangre puede perjudicar la función cerebral, provocando confusión u olvido.
6. Piel seca o con picazón persistente
Cuando se altera el equilibrio mineral, la piel puede volverse incómodamente seca y presentar picazón.
7. Sabor metálico en la boca
La uremia (una acumulación de productos de desecho) puede causar un sabor metálico o aliento parecido al amoníaco.
8. Pérdida de apetito
La acumulación de desechos en el torrente sanguíneo puede afectar la digestión y suprimir el hambre.
9. Mal aliento a pesar de un buen cuidado bucal
Si el cepillado regular no ayuda, la acumulación de toxinas internas (y no los problemas dentales) podría ser la causa.