Este fármaco penetra en el oído interno a través de transportadores específicos. El artículo de Cold Spring Harbor Perspectives in Medicine explica que, una vez dentro, daña el ADN celular, bloquea procesos vitales y genera estrés oxidativo. El resultado es muerte celular y pérdida auditiva acumulativa.
Otros compuestos de la misma familia, como el carboplatino o el oxaliplatino, también pueden dañar el oído. Sin embargo, una investigación publicada en The Anatomical Record señala al cisplatino como el agente con mayor potencial para dañar la audición.