Un estudio publicado en el American Journal of Audiology revela que estos fármacos alteran la composición iónica de la endolinfa, el líquido del oído interno, provocando desequilibrios que afectan tanto la audición como el equilibrio. Algunos pacientes experimentan zumbido en los oídos y mareos poco después de iniciar el tratamiento.
La combinación de diuréticos y medicamentos de quimioterapia aumenta aún más el riesgo, lo que supone un desafío para los pacientes con cáncer que también requieren control de líquidos.