2. Sed excesiva
La sed excesiva es uno de los signos más característicos de la prediabetes y la diabetes. Esto sucede en respuesta al exceso de azúcar en sangre, ya que el cuerpo intenta eliminar el exceso a través de la orina, lo que provoca que vayas al baño más de lo habitual.
Esto, a su vez, puede provocar deshidratación, lo que provoca sed.
3. Heridas o infecciones difíciles de curar.