Esto, a su vez, puede provocar deshidratación, lo que provoca sed.
3. Heridas o infecciones difíciles de curar.
Los niveles altos de azúcar en sangre pueden ralentizar la circulación, por lo que la piel necesita más tiempo para repararse. Gupta dice que, como resultado, los pequeños hematomas y cortes pueden tardar más de lo habitual en sanar.
La prediabetes también puede promover el crecimiento de bacterias y hongos, lo que puede provocar infecciones recurrentes, incluso en la piel, la vagina y el tracto urinario, dice Gupta.