Belleza, vitalidad… y un toque de mito
Desde la Antigüedad, estos discretos huecos han llamado la atención. Aparecen en obras de arte, esculturas y representaciones de divinidades…
Como si la naturaleza quisiera resaltar, con un pequeño detalle, la armonía del cuerpo humano.
Algunas creencias populares incluso les atribuyen propiedades relacionadas con la vitalidad o la circulación sanguínea en la zona pélvica. Nada científicamente probado, claro, pero la idea resulta encantadora.