
1. Compresas calientes y frías
Alternar calor y frío puede:
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reducir la inflamación
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mejorar la circulación
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relajar los músculos
Usa 20 minutos de calor y luego 20 minutos de frío.
2. Estiramientos suaves
Movimientos ligeros y regulares ayudan a:
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mantener la flexibilidad
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reducir la rigidez
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mejorar la movilidad
Incluso unos minutos al día pueden marcar la diferencia.