La muerte natural de una persona es algo difícil de predecir, puesto que aunque hay avances científicos que con su ayuda nos señalan que su fallecimiento está cerca, lo cierto es que es complicado conocerlo con exactitud. Sin embargo, hay algunas señales que nos da el cuerpo y que se ven a simple vista, las cuales podrían «predecir» una muerte natural.
La muerte natural se produce como resultado de un proceso morboso inherente al ser humano, atribuida a una enfermedades, el mal funcionamiento interno corporal o el envejecimiento en sí, sin estar influenciada por factores o agentes externos. De esta forma, se considera natural un fallecimiento en el que se han producido alteraciones degenerativas, infecciosa o bioquímicas en el cuerpo.