Muchas parejas creen que discutir delante de los hijos es algo normal.
Piensan que los niños no entienden lo que pasa o que olvidarán rápidamente lo que escucharon. Pero la realidad es muy diferente.
Los niños observan todo.
Muchas parejas creen que discutir delante de los hijos es algo normal.
Piensan que los niños no entienden lo que pasa o que olvidarán rápidamente lo que escucharon. Pero la realidad es muy diferente.
Los niños observan todo.