Un plátano verde contiene almidón resistente que actúa como prebiótico, alimentando las bacterias buenas del intestino. Cuando madura, su fibra (3g por unidad) combate el estreñimiento.
Su textura suave y compuestos alcalinos neutralizan la acidez estomacal. Investigaciones del Indian Journal of Experimental Biology confirmaron su efecto protector contra úlceras.
Con solo 105 calorías y un índice glucémico moderado (51), sacia el hambre por horas. Un estudio en Obesity Research mostró que personas que comían plátano 2 veces al día perdieron 30% más peso.
Rico en antioxidantes como dopamina y catequinas (más presentes en plátanos maduros), combate el estrés oxidativo mejor que muchas bayas.