La claridad era.
Ethan intentó regresar.
Correos electrónicos largos. Mensajes de voz emotivos. Disculpas que llegaron demasiado tarde.
Una vez, apareció en la puerta de mi casa.
Lo observé por la cámara de seguridad y no abrí la puerta.
Dejó una carta diciendo que había cometido el peor error de su vida.
Quizás sí.
Pero ese error había reconstruido el mío.
El divorcio fue tranquilo. Físico. Intentó negociar.