La importancia de revisar con conciencia
El objetivo no es destruir todo lo decorativo ni vivir con paranoia. La clave es preguntarse algo simple:
¿Este objeto representa valores compatibles con mi fe y con la paz que quiero para mi familia?
Si la respuesta genera duda, muchas personas optan por retirarlo. No por miedo, sino por coherencia espiritual.
Este acto no es superstición. Es una decisión consciente sobre qué símbolos deseas que formen parte del espacio donde duermen tus hijos, compartes con tu pareja o recibes visitas.