- Una mujer mayor cuenta que su abuelo llegó a los 87 años sin grandes molestias en espalda o articulaciones gracias a este hábito desde joven en Calcuta.
- Una estudiante menciona que su madre recuperó claridad visual con los años practicándolo (aunque esto es anecdótico).
- Un empresario en Chitral durmió profundamente tras un masaje improvisado con aceite de una anciana.
- Miles comparten que duermen mucho mejor y despiertan sin esa rigidez matutina.
Estas experiencias muestran cómo un gesto simple puede acumular beneficios con el tiempo.